LONDRES/AGENCIAS.- Tilly, una niña inglesa de 10 años salvó
la vida a un centenar de personas en la isla de Phuket, en Tailandia, gracias
a su profesor de geografía, quien le explicó cómo anticipar
un tsunami, informó ayer la prensa británica.
Bautizada "el ángel de la playa" por el diario británico
"The Sun", que reveló la historia, Tilly comprendió
el domingo que un tsunami estaba a punto de golpear las costas de Tailandia
al recordar una reciente lección de geografía.
"El pasado trimestre, el señor Kearney nos explicó los terremotos
y la manera cómo pueden provocar maremotos", explicó Tilly
el sábado en la portada del "Sun", el diario más vendido
de Gran Bretaña con cerca de 3,5 millones de ejemplares diarios.
"Estaba en la playa y el agua se volvió extraña, había burbujas y de repente, el mar comenzó a retirarse. Comprendí lo que estaba ocurriendo, tuve la sensación de que iba a haber un tsunami y se lo dije a mamá", explica la pequeña que lideró la evacuación de la playa y del hotel antes de que llegara la ola.
Gracias a la viveza de la niña, que se encontraba de vacaciones en Tailandia con sus padres y su hermana de siete años de edad, nadie resultó muerto o gravemente herido en la playa de Maicao.
Interrogado por el diario, Andrew Kearnay, el profesor de Tilly en Oxshott, en el condado de Surrey (sur de Inglaterra), confirmó que había explicado a sus alumnos que desde el momento en que el mar se retiraba había 10 minutos para reaccionar antes de la llegada del tsunami.
Otro ejemplo de previsión es el que dieron unos pescadores indios, que con su advertencia a través de un sistema de megáfonos que instalaron en el pueblo salvaron la vida a los 7 mil habitantes de Veerapattinam, una localidad costera arrasada por el maremoto.
Según relatan los medios locales, los pescadores justo habían regresado de faenar en el mar cuando notaron que se acercaba a la costa el tsunami.
A través de la red pública de megáfonos, instalados en altos postes, los lugareños fueron instados a huir tierra adentro.
Sin los altavoces, que han sido instalados en la zona para facilitar un mejor reparto de la comida, los lugareños habrían sido engullidos por las olas, dijo un pescador.
Solidaridad animal
En un intento por apresurar los trabajos de rescate y reconstrucción, un total de 24 elefantes serán conducidos en los próximos días al sur de Tailandia para ayudar en esas tareas.
Los paquidermos llevarán a cabo su tarea en las áreas turísticas de Phuket y Khao Lak, donde se cree que la arena y escombros ocultan aún los cuerpos de miles de víctimas.
Fuentes
de la administración local aseguraron que los elefantes se dedicarán
a transportar toneladas de deshechos para ayudar así a los grupos de
voluntarios que trabajan con una absoluta precariedad de medios.